martes, 18 de septiembre de 2012
Pena
Te has marcado la espalda con un hierro candente. La señal de de la sumisión anuncia el camino al cementerio anónimo donde entierras tus deseos cada noche. El juego de "estoy pero no soy" se derrama desde el bolso de lana, gotea y forma pequeños jalones en el recorrido diario desde tu casa a la nada. Es un recorrido con vuelta abierta, cuidadosamente planificado. Lo cartografías y lo dejas caer dentro de esferas y rombos que se rien de ti, que desprecian al único jugador que las tangentes han varado en tu playa. No encuentras respuestas porque falseas las preguntas.
martes, 24 de julio de 2012
Una palabra
Desperté con una palabra enredada en el lóbulo derecho - Servus - Me traía cadencias vienesas, sabía a café de agosto del 1987 en la terraza con vistas a Schönbrum.
A la salida del trabajo, mientras comíamos en Sant Gervasi, mi tenedor trazaba líneas defensivas en el humus para protegerme de las tres semanas que me amenazan con tu ausencia. Me llevabas de la mano por los montes de Ardeal, esos mismos montes que ahora probablemente sobrevuelas. Montes en los que resonaban las voces de nuestros antepasados cuando empleaban la lengua común; los tuyos con dejes dacios y los míos con el duro acento de la Bética.
Y te escribo mientras espero tu llamada que me seducirá, una vez más, con un hola deliciosamente aspirado.
Exquisita te despedirás con la palabra que más me gusta.
A la salida del trabajo, mientras comíamos en Sant Gervasi, mi tenedor trazaba líneas defensivas en el humus para protegerme de las tres semanas que me amenazan con tu ausencia. Me llevabas de la mano por los montes de Ardeal, esos mismos montes que ahora probablemente sobrevuelas. Montes en los que resonaban las voces de nuestros antepasados cuando empleaban la lengua común; los tuyos con dejes dacios y los míos con el duro acento de la Bética.
Y te escribo mientras espero tu llamada que me seducirá, una vez más, con un hola deliciosamente aspirado.
Exquisita te despedirás con la palabra que más me gusta.
sábado, 21 de julio de 2012
IP's
La semana pasada instalé en mis blogs una herramienta muy útil para analizar el flujo de visitas.
No me dijo nada nuevo, es más ... corroboró lo que yo ya intuía.
De lo bueno decir que hay una visitante que pasa de puntillas por este blog, para llegar al desván, dejando esa fragancia a tabaco de Vuelta Abajo que tanto me gusta. Gracias Marg, te debo la inspiración de esos haikus que escribí aquel amanecer que llovía al otro lado de tu ventana. Espero, algún día, conseguir el libro que escribiste; Amazon no coopera.
De lo desagradable mencionar a una IP escurridiza que, por avatares de proximidad geográfica, se camufla como procedente de dos países. Usa dos sistemas operativos y dos navegadores.
Probablemente tiene dos motivos ya que no tiene ningún fin.
Las demás son las que tienen que estar y las que me gusta que estén.
No me dijo nada nuevo, es más ... corroboró lo que yo ya intuía.
De lo bueno decir que hay una visitante que pasa de puntillas por este blog, para llegar al desván, dejando esa fragancia a tabaco de Vuelta Abajo que tanto me gusta. Gracias Marg, te debo la inspiración de esos haikus que escribí aquel amanecer que llovía al otro lado de tu ventana. Espero, algún día, conseguir el libro que escribiste; Amazon no coopera.
De lo desagradable mencionar a una IP escurridiza que, por avatares de proximidad geográfica, se camufla como procedente de dos países. Usa dos sistemas operativos y dos navegadores.
Probablemente tiene dos motivos ya que no tiene ningún fin.
Las demás son las que tienen que estar y las que me gusta que estén.
jueves, 19 de julio de 2012
Pléyade
Me sorprendió que utilizaras una de mis palabras fetiche, Pléyade. La dejaste caer mientras yo ensayaba poses de siciliano celoso al describirte las noches de Palermo. Me seguías muy bien el juego, tan bien que las carcajadas se me escapaban a borbotones y zigzageaban por las arenas de la playa de la Barceloneta. Uno de los dos paisanos que se sentaban en la mesa de al lado nos abordó y, en mal inglés, se presentó como cámara de una televisión autonómica (debería ser verdad, así lo confirmaba la credencial que le colgaba sobre el pecho).
Sin pedir permiso acercó su silla y se sentó a tu izquierda. Llamó al camarero y pidió una botella de Penedés "bé fred, en cubitera ..".
El paisano número dos se nos unió y empezó la batería de preguntas que yo ya me temía.
Me encantó como respondías en tu italiano exquisito y me descojoné de risa, por lo bajinis, cuando brindaste en húngaro. Yo, totalmente metido en faena, hice el segundo brindis. Me puse en pie y, sacándo mis mejores dotes dramáticas, recité "O, rămâi" de Eminescu.
Se te saltaban las lágrimas de risa, un par de horas después, cuando recordábamos en el metro todo el episodio.
Y la noche acababa de de empezar con una nueva pléyade hija de Tauro y Aries.
Sin pedir permiso acercó su silla y se sentó a tu izquierda. Llamó al camarero y pidió una botella de Penedés "bé fred, en cubitera ..".
El paisano número dos se nos unió y empezó la batería de preguntas que yo ya me temía.
Me encantó como respondías en tu italiano exquisito y me descojoné de risa, por lo bajinis, cuando brindaste en húngaro. Yo, totalmente metido en faena, hice el segundo brindis. Me puse en pie y, sacándo mis mejores dotes dramáticas, recité "O, rămâi" de Eminescu.
Se te saltaban las lágrimas de risa, un par de horas después, cuando recordábamos en el metro todo el episodio.
Y la noche acababa de de empezar con una nueva pléyade hija de Tauro y Aries.
lunes, 16 de julio de 2012
Tormenta de verano
Barcelona hoy me suena al preludio de La Catedral Sumergida. Llueve desde muy temprano, es una lluvia persistente y fina que flota como pulverizada.
Con mucho cuidado me despego de tu espalda, me apoyo sobre el antebrazo izquierdo y con la mano libre te acaricio la muñeca. Punteo con los dedos, sobre tu omóplato, el trayecto que has recorrido para llegar hasta mí; Kolozsvár - Budapest - Barcelona. Tres puntos y tres formas de pronunciar tu nombre que identifican tu genética dacia, magyar y servia.
Respiras con la cadencia de la doina que embrujó a Béla Bartók. Es como si el trozo de luna que he puesto bajo la almohada, y que aún no has descubierto, te llevara de la mano en el sueño.
Y me alegro de confirmar lo que ya suponía, que el calor de tu cuerpo es naranja.
Con mucho cuidado me despego de tu espalda, me apoyo sobre el antebrazo izquierdo y con la mano libre te acaricio la muñeca. Punteo con los dedos, sobre tu omóplato, el trayecto que has recorrido para llegar hasta mí; Kolozsvár - Budapest - Barcelona. Tres puntos y tres formas de pronunciar tu nombre que identifican tu genética dacia, magyar y servia.
Respiras con la cadencia de la doina que embrujó a Béla Bartók. Es como si el trozo de luna que he puesto bajo la almohada, y que aún no has descubierto, te llevara de la mano en el sueño.
Y me alegro de confirmar lo que ya suponía, que el calor de tu cuerpo es naranja.
miércoles, 4 de julio de 2012
Vientos
Hubo un viento maligno que se desataba bajo las faldas de la mesa camilla. Arrastraba relatos de aparecidos y ánimas en pena.Y el niño, aparentemente absorto en sus problemas de geometría, creció temiendo los vientos.
Otro viento, aún más maligno, le amputó siete años. Y su temor alcanzó alturas casi himaláyicas.
Los mismos vientos, cuatro años más tarde, le robaron quince meses y dos amores. Le intoxicaron con relatos fantásticos, bajo la luz del día, y con aullidos marinos durante las noches de tempestad.
De los que soplaron después dice no acordarse. Lo entiendo perfectamente. En una ocasión lo acercaron a la Polinesia ocultándole la Cruz del Sur ... pero ésa es otra historia que nunca se escribirá.
Hoy, sé que hoy, espera un viento que le lleve a la orilla de un lago salado en una ciudad fronteriza. Quizás ese viento redima a los anteriores, quizás sople a mediados del próximo otoño.
Otro viento, aún más maligno, le amputó siete años. Y su temor alcanzó alturas casi himaláyicas.
Los mismos vientos, cuatro años más tarde, le robaron quince meses y dos amores. Le intoxicaron con relatos fantásticos, bajo la luz del día, y con aullidos marinos durante las noches de tempestad.
De los que soplaron después dice no acordarse. Lo entiendo perfectamente. En una ocasión lo acercaron a la Polinesia ocultándole la Cruz del Sur ... pero ésa es otra historia que nunca se escribirá.
Hoy, sé que hoy, espera un viento que le lleve a la orilla de un lago salado en una ciudad fronteriza. Quizás ese viento redima a los anteriores, quizás sople a mediados del próximo otoño.
martes, 19 de junio de 2012
Cluj-Napoca
En Cluj-Napoca amanece en tres idiomas. Hay quien sospecha que un cuarto idioma está en camino. Parece que hasta las aguas del río Somes se cargan con eses sibilantes y se hermanan con vocales dulces. El duro acento de Hispalis y los amables participios dacios teñidos de té.
El deseo se pasea vestido de blanco en la Plaza de Mihai Viteazul, o al menos así lo vi aquella mañana.
Mañana del "día siguiente", mañana con imágenes congeladas en los párpados. Retinas anegadas de luz naranja, de velas que chisporroteaban pintando de ámbar tus muslos mientras abrías la botella de Traminer. Palabras incandescentes que caían sobre la alfombra junto a las perlas de tu pulsera.
El deseo se pasea vestido de blanco en la Plaza de Mihai Viteazul, o al menos así lo vi aquella mañana.
Mañana del "día siguiente", mañana con imágenes congeladas en los párpados. Retinas anegadas de luz naranja, de velas que chisporroteaban pintando de ámbar tus muslos mientras abrías la botella de Traminer. Palabras incandescentes que caían sobre la alfombra junto a las perlas de tu pulsera.
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